Lo primero de todo es asegurarse de que el clavo es romo (obtuso y sin punta. Si no lo es, si tiene una punta de flecha normal, lo que haremos será apoyar la cabeza del clavo sobre una superficie de un objeto sin valor y con algo de dureza. Lo mantendremos en posición vertical invertida, e iremos golpeando la punta del clavo con un pequeño martillo hasta redondearla.
|
Por eso le aconsejamos también que siempre utilice el material adecuado para llevar a cabo esta operación, así como tener listo un botiquín de primeros auxilios por si fuera necesario.
Recuerde que su seguridad es lo más importante a la hora de practicar cualquier tipo de actividad. |
Este truco es básico entre los carpinteros. En Reformahogar nos gusta aconsejar siempre sobre la seguidad a la hora de llevar a cabo cualquier tarea de bricolaje, albañilería, etc.
|
Un clavo romo es un clavo sin punta. De esta manera es más fácil no agrietar la madera
|